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Motor de inyección de gasolina JTS


Alfa Romeo ha apostado por un campo fundamental a la hora de renovar su 156: la innovación tecnológica, un apartado que sobresale en el GTA la variante deportiva.
La más importante de ellas es la incorporación del motor JTS, siglas de Jet Thrust Stoichiometric. Es el primer motor de gasolina de inyección directa con una potencia específica superior a 81 CV por litro, llegando a un rendimiento de 165 CV a 6.400 rpm.
El desarrollo de esta máquina, que se ofrece en los 156 y 156 Sportwagon (familiar), responde al reto de la inyección directa de gasolina, una carrera abierta en su día por Mitsubishi.
Este motor de Alfa planta cara a los japoneses y a los FSI de Volkswagen,. Según Alfa, el motor cumple con la normativa de emisiones Euro 4 y puede funcionar sin necesidad de repostar gasolina sin azufre. Este último punto es muy importante, pues el azufre es un freno importante en la expansión de este tipo de propulsores.
El secreto del motor está en la carga estratificada, es decir, la inyección de gasolina directamente a la cámara de combustión en dosis muy medidas y "lanzadas" a los puntos óptimos. De esta forma, en lugar de introducir ya mezclados aire y gasolina a todo el cilindro, se realiza la unión en un punto muy concreto de la cámara, de forma que se produzca la explosión y se ahorre combustible. Este esquema de trabajo ahorra, efectivamente, pero tiene problemas. Al margen de que necesita gasolina sin azufre, provoca pérdidas en las prestaciones cuando se pide potencia máxima.
Alfa Romeo asegura que ha eliminado estos problemas y ha llegado a un término medio en el que se logra ahorrar combustible y se consiguen buenas prestaciones. Así, el JTS funciona con la mezcla "pobre" a poca carga, hasta las 1.500 rpm, con lo que logra reducir el consumo notablemente. Después, cuando se pasa de este régimen de motor, vuelve la mezcla estequiométrica normal, es decir, la relación aire-gasolina de 14,7:1, con lo que el comportamiento tiene que ver más con el convencional. Se logra con este sistema doble mayor potencia para el coche, que, además, puede suministrarse sin obstáculos, ya que el mecanismo de tratamiento de gases de escape no tiene las contrapresiones típicas de las trampas de óxidos de nitrógeno que se ven obligados a utilizar otros motores de inyección de gasolina.
El consumo se contiene un poco, pero no es muy inferior al del anterior dos litros.
Una última novedad de este motor está en la forma de llevar la mezcla hasta la bujía. Si en otras propuestas se opta por corrientes de aire y un tallado especial de las cabezas de los pistones, en ésta es la propia fuerza de la gasolina al ser pulverizada en la cámara la que lleva la mezcla hasta la chispa. Se logra una mezcla menos pobre, pero se ahorra en complejidad mecánica del propulsor.